En Latinoamérica, millones de personas terminan sus estudios sin haber leído un solo libro sobre economía de libre mercado. Sin haber encontrado una explicación honesta de por qué los países prosperan o fracasan. Sin haber tenido acceso a las ideas que en otras partes del mundo se consideran conocimiento básico de ciudadano.
Eso no es un accidente. Es una arquitectura deliberada de ignorancia que beneficia a quienes mantienen el poder manteniéndola.
La respuesta no es política. No es una marcha, no es un partido, no es un hashtag. La respuesta es la más antigua y poderosa que existe: un libro en las manos correctas.